Primus
Un viaje por el tiempo

Primero lo primero, los fans de Primus son verdaderos fans y el lugar esa noche estuvo lleno de ellos, al apagar las luces, la expectativa era alta y el espacio personal, lo que menos importaba. Nos abarrotamos y esperamos pacientemente a que las luces comenzaran a guiarnos por lo que sería un viaje raro y espectacular, el esperado trio llegó con la energía para suficiente para volver ese momento memorable.
Al abrirse con los siniestros trazos de la guitarra de ‘Those Damned Blue-Collar Tweekers’, las siguientes dos horas se fueron como agua -literal- entre los dedos, con la transformación y la fusión de sonidos que viajaban dentro de sus más de treinta años de trayectoria musical, interpretando más que un setlist, un musical perfectamente sincronizado con sus visuales y la ambientación del escenario.

En “The Trek”, Larry LaLonde hizo alarde de sus habilidades en la guitarra acústica en el opening, antes de que al banda aterrizara la galopante melodía en la oscuridad de sus versos, pues si la música es desafiante, no querrán saber nada de sus letras.
Los fans de Primus coinciden en tener un conocimiento íntimamente insalubre de cada canción que Claypool & Co haya grabado y la obsesión solo fue alimentada por su impresionante show en vivo. Cuando terminó el viaje, Primus dejó atrás a una legión de fans exhausta pero completamente satisfecha. Fantásticamente extraño.