La revancha
Los Viejos & Annapura
El pasado 09 de noviembre Kaninche se dio cita en Palíndromo para disfrutar de una revancha que se venia cosechando desde meses atrás en tierras tapatias.
Puntuales y con muchas ganas de disfrutar de este gran concierto, hicimos presencia en las puertas de este ya reconocido café. Mientras esperábamos el show entre amigos, pudimos disfrutar del soundcheck que a mas de uno ya estaba entusiasmando.
A las 10 de la noche la presencia del sonido destructor de Worthless se hizo presente sobre el escenario. Si bien es una banda que empieza su trayecto en la escena underground, podemos decir que ha sido del agrado de muchos y lo demostró esa noche al ser teloneros.
Sin hacer esperar a la gente que ya se estaba haciendo presente en Palíndromo Café, Omega comenzó con su show. Lleno de coraje en sus letras y con un ritmo hardcore que a mas de uno puso a brincar y dar patadas por los aires, Omega; originaria de Zapopan demostró por que siguen presentes como una de las bandas mas llamativas dentro del genero.
Otra banda que ha estado sorprendiendo a mas de uno y que esperamos pronto tengan material grabado para podérselo presentar es: Insolencia. Con un sonido mas punk rock y con grandes arreglos es evidente que cada que tocan a mas de uno llenan el oido de mucha satisfacción. Con integrantes que la escena lleva años conociendo no era de esperar que esta banda fuera a despegar tan pronto y rápido como lo han echo; gracia a su sonido al talento dentro de ella.


No fue hasta la 1 de la mañana que Los Viejos subieron con esas mascaras decrépitas y destruidas al escenario. Con un poder que solo ellos saben dar en sus instrumentos y sobre todo una energía llena de adrenalina, la gente no dudo nada en saber que el resto de su energía iba a ser dado dentro del mosh, que en cada canción se hizo presente.
Entre coros y un el mosh un pequeño que se dio presencia en la tarima junto a Los Viejos y que choco los puños con ellos y que gracias al apoyo de Jacobo paso por las manos de todos los ahí presentes rozando el techo de Palíndromo mientras la música punk rock de Los Viejos no dejaba de tocar. Con gran alegría el pequeño no dejaba de sonreír y de admirar a sus Idolos después de llevarlo de vuelta a la tarima.
La noche termino y todos los que nos dimos presencia nos fuimos satisfecho de la revancha que dejaron caer sobre Guadalajara esa noche.